Hay cosas que no podemos controlar, que ocurren y que aunque nunca pensáramos que llegarían a pasar, pasan.
Jamás me imaginé que dolería tanto la ausencia de una persona. Ya había estado sin él antes, ¿por qué me duele ahora? -Me pregunté-. Y descubrí que me dolía su ausencia por saber que estaba demasiado lejos, que si le necesitaba para algo no podría acudir a mí y ayudarme.
Sabía que le echaría de menos cuando se fue y ahora siento un dolor profundo por su ausencia. El solo recordar el último gesto que hizo al despedirnos hace que me escuezan los ojos y los tenga que apretar para no llorar.
¿Cómo puede doler tanto que alguien se aleje de ti, aunque sólo sea por unas semanas?

No hay comentarios:
Publicar un comentario